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INGREDIENTES

SABILA:
Hay más de 150 variedades de la planta nativa surafricana "Sábila", esta tiene la forma de cactos con hojas puntiagudas verdes llenas de un gel claro y viscoso. La sábila es un ingrediente rico, utilizado en preparaciones para la piel, contiene vitamina C, E, Beta caroteno y B12, minerales tales como: magnesio, cobre, cromo, calcio, hierro y potasio, aminoácidos esenciales, esteroles de plantas y lignina, una substancia extraída de la madera que ayuda a la sábila a penetrar la piel. La sábila también contiene acido salicílico, un anti-inflamatorio que ayuda a desprender el tejido muerto. Los egipcios se referían a este como "planta de la inmortalidad". La sábila estimula los fibroblastos, células de la piel responsables del alivio y también son potentes antioxidantes.

CALENDULA:
Comúnmente conocida como extracto de marigolda, esta sustancia tiene suaves propiedades antibacteriales, estimula, suaviza y refresca la piel en tratamientos cutáneos. Neutraliza la irritación de la piel y ayuda a balancearla. Fue ampliamente utilizada durante la Guerra civil norteamericana para controlar infecciones.

ACIDO HIALURONICO:
Uno de los componentes de la dermis, el acido hialuronico es una sustancia gelatinosa conocida por ser de gran importancia en la comunidad medica. Un aminoácido, agente colector de agua, este acido es un extracto natural que puede retener hasta 400 veces su propio volumen en agua. Ayuda a retener agua en la matriz intracelular de la piel. Crea una solución elástica y viscosa que llena los espacios entre las fibras de colágeno. Este tiene la habilidad de penetrar el estrato corneo debido a su peso molecular y crea una película protectora comparable a la estructura epidérmica. Esta sustancia mejora la elasticidad de la piel así como también hidrata las células. Mejora los depósitos de fibras de colágeno.

TOCOFEROL ACETATO (VITAMINA E):
La vitamina E protege la grasa de la piel y los tejidos de romperse, por lo tanto, también de retrazar el proceso de envejecimiento, este es uno de los antioxidantes mas estables y confiables. Un potente expulsor de radicales libres, la vitamina E además funciona para traer oxigeno a la piel.

EXTRACTO DE NUEZ DE CABALLO:
Esta sustancia tiene propiedades anti-inflamatorias y es un potente humectante.

MACADAMIA TERNIFOLA:
Un aceite insaturado de apariencia pálida amarilla extraído de la nuez de macadamia. Su estructura asemeja a la de los componentes de la piel humana, contiene altas dosis de los ácidos grasos Omega 3 y 6.

ACEITE DE JOJOBA:
La planta de jojoba originaria del desierto de Sonora es una planta de lento crecimiento y toma de 12 a 14 años para madurar, pero tiene una vida de casi 100 años, Este grano produce, una cera dorada, inodora y no alérgica conocida como aceite de jojoba. La estructura del aceite de jojoba contiene cualidades y propiedades que son difíciles de igualar. El contenido químico de este aceite es igual al aceite de ballena blanca. Está compuesto de esteros de cera liquida.

Los esteros de cera liquida forman entre el 25% y 30% de la superficie de nuestra piel, llamada: sebum. A medida que envejecemos nuestro nivel de producción de esteros de cera decrece, particularmente en las mujeres. El aceite de jojoba tiene además la habilidad de retardar la secreción en personas con pieles grasas.

JALEA REAL:
La comida de la abeja reina, esta sustancia hace que la reina viva 50 veces mas que cualquier otra abeja normal. Tiene fuertes efectos rejuvenecedores sobre la piel.

ALANTONINA:
Trae a la piel un estado de relajación, aliviando la tensión y permitiendo actuar a los otros componentes naturales.

ACEITE DE ARBOL DEL TE:
El árbol del te es un miembro de la familia de las mirtáceas y es una especie nativa de Nueva Galia del Sur, Australia. El aceite es encontrado en el interior de las células de las hojas, y mientras el árbol del te es de rápido crecimiento, continuamente se renueva, asegurándose que ningún árbol sea dañado o destruido.

El aceite del árbol del te fue utilizado como un antiséptico general por los aborígenes durante miles de años. Historias de una mágica laguna en la que las hojas de este árbol habían caído, y donde la tribu local se bañaba en esta alberca natural, eran contadas en la zona.

El famoso explorador, Capitán Cook es conocido por ser responsable del nombre "árbol del te" en 1770 cuando el y sus hombres arribaron a la bahía Botany, Cook coció las hojas de este árbol para sus hombres, para evitar el escorbuto.

Hasta 1923, las pruebas clínicas en Australia comenzaron a proveer evidencia científica de sus cualidades antisépticas y antibacteriales. Su importancia la hizo elemento esencial para los soldados del ejército australiano durante la segunda Guerra mundial.

MIEL:
Durante la Segunda Guerra Mundial las vendas para las heridas basadas en el petróleo antibiótico fueron puestas en servicio y pronto se hicieron estándar. Pero las nuevas investigaciones traen el conocimiento antiguo al laboratorio contemporáneo. Con el acaecimiento de la bacteria resistente a los antibióticos, especialmente para aquellos con quemaduras y cortadas, han causado que la comunidad médica busque medios alternativos de tratamiento y al parecer las han encontrado en la miel.

La miel es un agente natural antibacterial. Contiene enzimas que producen peroxido de hidrogeno, una sustancia efectiva para matar una variedad de bacterias, hongos y virus. Libera el peroxido de hidrogeno gradualmente, previniendo que el tejido se dañe por los antisépticos.

La miel tiene además cualidades antiinflamatorias, suavizando la piel hinchada y enrojecida, una característica que puede deberse a su alta cantidad de antioxidantes y aminoácidos. La miel induce a la secreción del linfo de la herida lo cual ayuda a levantar polvo y desechos desde el interior. Además asegura que la venda no se va a adherir a la herida, haciendo que su cambio no tenga ningún dolor así como a conservar el tejido nuevo. La miel promueve una piel sana en climas húmedos, el estado ideal para minimizar la cicatriz. Hay una gran cantidad de razones por las que las cualidades antibacteriales de la miel incluyendo su alto nivel de azúcar, el cual limita la cantidad de agua disponible para que los microorganismos crezcan; su alta acidez (bajo PH) y su bajo nivel proteico, el cual priva a las bacterias del nitrógeno necesario para su crecimiento. Esto, en conjunción con su habilidad de liberar peroxide de nitrógeno a una tasa muy baja, lo hace un poderoso bactericida y fungicida.

En estudios clínicos, la miel fue usada en lesiones infectadas que no respondían al antibiótico estándar y la terapia antiséptica. Fue encontrado muy efectivo casi en todos los casos en que era necesaria una limpieza, desinfección y curación rápida. Aunque el ambiente húmedo facilita el crecimiento de tejidos puede también facilitar el crecimiento bacterial en la mayoría de los casos. Sin embargo, este no es el caso de la miel, su formación interna previene el crecimiento bacterial mientras provee un ambiente húmedo para la sanidad cutánea.

L'ancien Praxis utiliza de lleno los poderes recuperadores de la miel con nuestra nueva línea de productos de cuidado para la piel. Inmensos adelantos en la tecnología del tratamiento de heridas nos permiten crear una mejor línea de productos para el cuidado de la piel. La alta cantidad de antioxidantes activos de la miel, así como sus cualidades curativas le dan a su piel una apariencia mas joven tras limpiar y rejuvenecer la capa epidérmica. Los resultados son inconfundibles. L'ancien Praxis revive su piel como ninguna otra línea de productos que usted haya usado.


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